El presidente Lee Jae-myung reconoció el 14 de mayo problemas relacionados con la escasez de boletas en las recientes elecciones locales. Admitió que se plantean legítimamente preocupaciones sobre la posible violación del derecho al voto. Sin embargo, rechazó las acusaciones de fraude electoral, calificándolas de distorsión de la esencia del problema. El mandatario enfatizó que la escasez de boletas es un asunto grave que debe abordarse para garantizar la integridad del proceso democrático. La declaración se produce tras críticas sobre irregularidades en la votación y acusaciones de manipulación. El gobierno se ha comprometido a investigar las causas de la escasez de boletas y a tomar medidas para evitar que se repita en futuras elecciones. La situación ha generado debate sobre la confianza pública en el sistema electoral.
