Los inversores minoristas de Corea del Sur, conocidos como "Seohak Gaemi", protagonizaron una fuerte demanda de acciones de SpaceX el día de su cotización en bolsa. Se estima que compraron acciones por un valor superior a 1.2 billones de wones (aproximadamente 900 millones de dólares) en un solo día. Esta intensa actividad de compra refleja el creciente interés de los inversores asiáticos en empresas tecnológicas estadounidenses de alto crecimiento. El fenómeno destaca la influencia cada vez mayor de los inversores individuales en los mercados globales. Analistas señalan que la expectativa por el futuro de SpaceX, liderada por Elon Musk, fue un factor clave en esta masiva adquisición de acciones. La demanda superó las expectativas iniciales, impactando positivamente en el precio de las acciones de la compañía.