El Ministerio de Defensa de Corea del Sur anunció el miércoles la flexibilización de las restricciones de uso del suelo cerca de la frontera intercoreana. Esta medida permitirá el uso civil y el desarrollo de hasta 260 kilómetros cuadrados, una superficie casi la mitad del tamaño de Seúl. La decisión busca impulsar el desarrollo económico y mejorar la calidad de vida en la región fronteriza. Las restricciones, impuestas por motivos de seguridad, se aliviarán gradualmente en áreas específicas. El gobierno surcoreano considera que la situación actual permite una reducción de las limitaciones sin comprometer la seguridad nacional. Se espera que la iniciativa fomente la inversión y la creación de empleo en las comunidades cercanas a la zona desmilitarizada. Esta flexibilización es parte de una política más amplia para promover la coexistencia pacífica en la península coreana.
