La selección de fútbol de Corea del Sur ha iniciado un boicot a los medios de comunicación de su país durante el Mundial, tras la difusión de un video comprometedo. En la grabación, periodistas surcoreanos se escuchan burlando al capitán del equipo, Son Heung-Min. El incidente ha generado indignación entre los jugadores y ha provocado la ruptura de la relación con la prensa nacional. Como consecuencia, el equipo ha suspendido todas las interacciones con los periodistas surcoreanos presentes en Estados Unidos. La federación de fútbol aún no ha emitido una declaración oficial al respecto, pero se espera que tome medidas disciplinarias. Este boicot podría afectar la cobertura mediática del equipo durante el resto del torneo. La situación subraya la importancia del respeto y la ética periodística en la cobertura deportiva.