Starbucks en Corea del Sur cerrará temporalmente sus más de 2.000 establecimientos el 22 de junio para capacitar a sus empleados en historia. La medida responde a una polémica generada en mayo por una campaña publicitaria relacionada con el levantamiento prodemocrático de Gwangju en 1980. La campaña fue criticada por considerarse insensible y una tergiversación de los eventos históricos. La empresa se disculpó tras las críticas y anunció la capacitación como una forma de abordar la sensibilidad del tema. El objetivo es mejorar la comprensión de los empleados sobre la historia coreana y evitar futuras controversias. Este incidente pone de manifiesto las persistentes tensiones y la importancia de la memoria histórica en Corea del Sur. La capacitación busca sensibilizar al personal sobre la relevancia del levantamiento de Gwangju en la lucha por la democracia.