La policía surcoreana allanó la sede central de Starbucks en Seúl como parte de una investigación sobre un incidente conocido como "Día del Tanque". El evento, realizado el 25 de abril, ofrecía bebidas gratis a clientes que presentaran un vaso térmico con forma de tanque, lo que provocó aglomeraciones peligrosas y lesiones. Las autoridades sospechan que Starbucks no tomó medidas de seguridad adecuadas, lo que resultó en el caos y el riesgo para los asistentes. Se busca determinar si la empresa cumplió con las regulaciones de seguridad y gestión de multitudes. El allanamiento tuvo como objetivo recopilar evidencia relacionada con la planificación y ejecución del evento, incluyendo documentos y registros internos. Starbucks se disculpó públicamente por el incidente y prometió cooperar con las autoridades en la investigación. Este evento ha generado críticas sobre las prácticas de marketing de la empresa y su responsabilidad en la seguridad de los consumidores.