Aficionados surcoreanos se reunieron en espacios públicos y establecimientos de la isla de Jeju para apoyar a su selección nacional durante el Mundial. A pesar de tratarse de concentraciones modestas, el ambiente fue de gran entusiasmo, con cánticos y aplausos coreográficos como el popular "Dae-hanminguk". Los lugares de encuentro incluyeron salas de espectáculos y restaurantes locales, donde los seguidores disfrutaron de los partidos en comunidad. Estas muestras de apoyo reflejan el fuerte arraigo del fútbol en la cultura surcoreana y el deseo de alentar al equipo nacional. La cobertura mediática local destacó la energía positiva y el espíritu de unidad mostrados por los aficionados en Jeju. La isla se convirtió en un punto de encuentro para celebrar la pasión por el fútbol.