La selección de fútbol de Corea del Sur se encuentra en una situación crítica tras los resultados de la jornada del 26 de junio. La clasificación de Japón a la siguiente fase y el ascenso de Paraguay y Suecia en la tabla de terceros complican seriamente sus opciones de avanzar en el torneo. La prensa surcoreana describe la situación como una "alerta roja", sugiriendo una inminente eliminación. Incluso se han planteado interrogantes sobre la condición física del equipo, con especulaciones sobre un posible brote de intoxicación alimentaria. La situación genera gran preocupación en el país y pone en entredicho el desempeño del entrenador Hong Myung-bo. La selección necesita resultados favorables y que otros partidos se den de cierta manera para mantener viva la esperanza de continuar en el Mundial.
