Yoon Seok-yeol, ex presidente de Corea del Sur, ha sido condenado en primera instancia por cargos relacionados con la supuesta manipulación de una crisis. La acusación se centra en la presunta orden de desplegar drones no tripulados cerca de Pyongyang para crear un pretexto para declarar la ley marcial de emergencia el 12 de diciembre. Según la fiscalía, esta acción buscaba justificar medidas extremas y reforzar su poder. La sentencia inicial ha generado debate sobre el uso de la seguridad nacional con fines políticos. El caso se remonta a acusaciones previas sobre la fabricación de una amenaza norcoreana. Yoon Seok-yeol ha negado las acusaciones, calificándolas de motivadas políticamente. Se espera que apele la decisión judicial.