La Presidencia surcoreana respondió a la reacción negativa de Corea del Norte ante la declaración conjunta emitida tras la cumbre entre Corea del Sur y la Unión Europea. El documento conjunto abordó temas relacionados con la península coreana, incluyendo la desnuclearización y la paz. Pyongyang criticó la declaración, considerándola una provocación y una interferencia en sus asuntos internos. Seúl enfatizó que continuará promoviendo una política de coexistencia pacífica a largo plazo, a pesar de las objeciones norcoreanas. La Presidencia surcoreana instó a Corea del Norte a regresar a la mesa de diálogo y a trabajar por la paz y la estabilidad en la región. El gobierno surcoreano considera que el diálogo es la única vía para resolver las tensiones en la península coreana. La declaración conjunta entre Corea del Sur y la UE reafirma el compromiso de ambas partes con una solución pacífica y diplomática.