El atajacaminos tijera, ave nocturna sudamericana, realiza un peculiar ritual de cortejo. Durante las exhibiciones reproductivas, el macho produce un sonido explosivo similar a un "tk". Este ruido se genera al chocar intencionalmente los huesos de sus alas. Los investigadores han descubierto que este comportamiento es crucial para atraer a las hembras. El sonido actúa como una señal acústica distintiva en la oscuridad. Este método de cortejo único permite a los atajacaminos tijera comunicarse eficazmente en su hábitat. El estudio revela detalles fascinantes sobre las estrategias reproductivas de esta especie.