Los Springboks jugarán a las 11 p.m. en Baltimore, presentando un desafío para los aficionados sudafricanos que deberán mantenerse despiertos hasta el final del partido. El encuentro se presenta como un evento tardío para los seguidores en Sudáfrica, requiriendo una considerable resistencia para presenciar la conclusión del test. La diferencia horaria implica que los aficionados deberán ajustar sus horarios para no perderse el encuentro en Baltimore. Se espera una gran asistencia virtual de aficionados sudafricanos, a pesar de la hora inconveniente. Este partido representa una prueba de lealtad para los apasionados seguidores de los Springboks. La atención se centra en si los seguidores podrán mantener la vigilia hasta el pitido final en Baltimore.