El Mundial 2026 presenció su primera expulsión en el partido inaugural entre Sudáfrica y México. Yaya Sithole, jugador sudafricano, recibió una tarjeta roja directa al minuto 49 de juego. Este incidente se produce en el contexto de la implementación de nuevas reglas arbitrales para el torneo. La decisión del árbitro, de origen inglés, generó debate inicial sobre la aplicación de estas normas. El partido inaugural, además de la expulsión, sirvió como prueba para el nuevo sistema de arbitraje. La expulsión de Sithole podría tener implicaciones en el desarrollo de Sudáfrica en el torneo. Este evento marca un hito temprano en la competición y pone de relieve la rigurosidad arbitral en esta edición del Mundial.