El teniente general Nhlanhla Mkhwanazi ha advertido sobre una “guerra” interna dentro de las fuerzas del orden sudafricanas, revelando tensiones entre la lucha contra el crimen organizado y las deficiencias del sistema judicial. Esta confrontación se manifiesta como un conflicto institucional alarmante que debilita la capacidad del Estado para garantizar la seguridad. Mkhwanazi señala que la eficacia policial se ve comprometida por esta lucha interna y la erosión de las instituciones de justicia. La situación refleja una crisis más profunda en el sistema de aplicación de la ley y la administración de justicia en Sudáfrica. La advertencia del teniente general busca exponer la gravedad de la situación y la necesidad urgente de abordar las causas subyacentes de este conflicto. Se teme que la falta de coordinación y la corrupción dentro de las fuerzas del orden estén exacerbando el problema del crimen organizado.