A pesar de las estadísticas y los presupuestos destinados, Sudáfrica sigue luchando contra la violencia de género. La efectividad de las intervenciones estatales es cuestionable, ya que los números por sí solos no reflejan una mejora real en la situación. Existe una preocupación creciente de que el enfoque actual no sea el adecuado para abordar la raíz del problema. El artículo sugiere que la mera presentación de datos no garantiza la protección de las mujeres ni la erradicación de la violencia. Se necesita una evaluación más profunda del impacto real de las políticas implementadas. La falta de correlación entre inversión y resultados indica una posible falla en la estrategia gubernamental, requiriendo un replanteamiento urgente para lograr un cambio significativo en los próximos 70 años (1956-2026).