A pesar del aumento agresivo de los tipos de interés tras la pandemia, el mercado inmobiliario sudafricano ha demostrado resiliencia. El tiempo promedio para vender una vivienda no ha superado las 13 semanas, que es el promedio histórico. Esta situación desafía las expectativas de una desaceleración del sector debido a las mayores tasas de interés. Analistas señalan que la demanda sostenida y la oferta limitada podrían estar impulsando esta dinámica. El mercado continúa mostrando fortaleza, con ventas que se concretan a un ritmo más rápido de lo esperado. Esta tendencia sugiere una estabilidad inusual en el contexto económico actual de Sudáfrica. La rapidez en las ventas indica una confianza persistente en la inversión inmobiliaria.