Un exhaustivo censo de guepardos en Sudáfrica, realizado durante tres años y medio, ha revelado una situación mucho más preocupante de lo que se creía. Los investigadores analizaron 5.2 millones de imágenes captadas por 389 cámaras trampa para obtener una visión precisa de la población silvestre. Los resultados indican que el número de guepardos es significativamente menor, y su distribución geográfica más fragmentada, de lo estimado anteriormente. Esta fragmentación los hace más vulnerables a amenazas como la pérdida de hábitat y la caza furtiva. El estudio plantea serias dudas sobre la viabilidad a largo plazo de la especie en el país. Los hallazgos subrayan la urgencia de implementar medidas de conservación más efectivas para proteger a estos felinos en peligro de extinción. La ilusión de una población estable se ha roto, dejando al descubierto una realidad sombría.