El consumo de alcohol gravado con impuestos en Sudáfrica ha aumentado un sorprendente 24.2% entre 2017 y 2024, a pesar de la disminución de la riqueza de la población. Este incremento contradice las afirmaciones sobre un mercado ilícito en expansión. El fenómeno plantea interrogantes sobre las prioridades de gasto de los sudafricanos en tiempos de dificultad económica. El Tesoro sudáfrico está considerando aumentar los impuestos especiales sobre el alcohol, pero estos datos complican el análisis. El aumento del consumo sugiere que las restricciones financieras no están disuadiendo significativamente a los consumidores. Este incremento podría tener implicaciones en la salud pública y la seguridad. La situación requiere un análisis más profundo de los factores que impulsan este comportamiento.