La selección sudafricana de fútbol, tras su derrota inaugural ante México en la Copa Mundial 2026, enfrenta un posible boicot de aficionados de otros países africanos. Este rechazo se debe principalmente al creciente clima de xenofobia y a las frecuentes protestas antiinmigrantes que derivan en ataques contra extranjeros en Sudáfrica. La situación ha generado diversas reacciones en Johannesburgo, reflejando la complejidad del problema. El temor es que la falta de apoyo africano afecte el ambiente y el desempeño del equipo sudafricano en el torneo. Las manifestaciones de hostilidad hacia inmigrantes han generado preocupación a nivel continental. Este boicot potencial subraya la importancia de abordar la xenofobia para fomentar la unidad africana, incluso en el ámbito deportivo. La tensión social podría empañar la participación de Sudáfrica en el Mundial.
