El gobierno sudafricano anunció una nueva política para establecer una reserva estratégica de petróleo equivalente a 60 días de importaciones netas. La medida, impulsada por el Ministro de Recursos Minerales y Energía, Gwede Mantashe, busca fortalecer la seguridad energética del país. Esta iniciativa responde a la creciente preocupación por las interrupciones en el suministro global de combustible y la necesidad de mitigar futuros impactos negativos. La política tiene como objetivo principal reducir la vulnerabilidad de Sudáfrica ante fluctuaciones en el mercado energético internacional. Se espera que la reserva estratégica contribuya a la estabilidad económica y al funcionamiento continuo de sectores clave. La implementación de esta política representa un paso significativo hacia la independencia energética de Sudáfrica.