El gobierno sudafricano ha rechazado formalmente una propuesta liderada por países europeos para congelar los activos rusos en su territorio. La iniciativa buscaba utilizar estos fondos para financiar la reconstrucción de Ucrania, devastada por el conflicto bélico. Sudáfrica se opuso rotundamente a la medida, garantizando la seguridad de los activos rusos dentro de sus fronteras. La decisión subraya la postura neutral de Sudáfrica frente a la guerra en Ucrania y sus relaciones con Rusia. Funcionarios sudafricanos no han detallado públicamente las razones específicas del rechazo, pero se entiende que se basa en principios de soberanía y derecho internacional. Esta negativa complica los esfuerzos occidentales por encontrar fuentes de financiación para la reconstrucción ucraniana. La medida podría generar tensiones diplomáticas con las naciones europeas impulsoras de la propuesta.
