Las últimas estadísticas policiales revelan una disminución general del 2.3% en los delitos de contacto y una fuerte caída en los robos a nivel nacional. A pesar de esta mejora, la violencia de pandillas persiste como una amenaza constante para la seguridad pública. Preocionalmente, se ha registrado un aumento significativo en los asesinatos de figuras políticas en las semanas previas a las elecciones locales. Las autoridades atribuyen este incremento a la intensificación de la lucha por el poder y a la injerencia del crimen organizado en el proceso electoral. El incremento de estos crímenes políticos genera incertidumbre y preocupación sobre la integridad del proceso democrático. La policía ha reforzado la seguridad de los candidatos y se están llevando a cabo investigaciones para identificar y capturar a los responsables. Se insta a la ciudadanía a permanecer vigilante y a colaborar con las autoridades para garantizar unas elecciones pacíficas y transparentes.