La selección sudafricana empató ante la República Checa en un partido marcado por errores en la primera mitad y la inminente suspensión de Teboho Mokoena. Mokoena, quien acumula dos tarjetas amarillas, no podrá participar en el último encuentro del Grupo A. El empate fue logrado gracias a un penal convertido por Mokoena al minuto 83, tras una mano dentro del área checa. La jugada del penal se originó a partir de un remate de Maseko que se dirigía a portería. A pesar del gol, el entrenador Hugo Broos deberá replantear su estrategia ante la ausencia de un jugador clave. El resultado deja a Sudáfrica en una situación incierta de cara a la clasificación.