El Departamento de Asuntos Internos de Sudáfrica ha retirado su directiva relacionada con la recepción de solicitudes de asilo. Esta decisión se produce tras una fuerte presión operativa sobre las Oficinas de Recepción de Refugiados y violentas protestas en Durban y Soweto. Los disturbios reflejan crecientes tensiones xenófobas en el país. El departamento ahora comenzará desde cero a elaborar un plan sostenible que cumpla con los requisitos establecidos por el Tribunal Constitucional. La medida busca abordar las deficiencias en el sistema de asilo y restaurar el orden en las oficinas afectadas. Se espera que el nuevo plan sea más eficiente y respetuoso con los derechos de los solicitantes de asilo. La situación subraya la necesidad de una reforma integral del sistema de inmigración en Sudáfrica.