Sudáfrica ha iniciado el desarrollo de su primera terminal de importación de gas natural licuado (GNL) en Richards Bay. Esta infraestructura representa una inversión estratégica de 15.000 millones de rands para garantizar el suministro eléctrico nacional. El proyecto surge como respuesta a la creciente preocupación por la posible escasez de gas proveniente de Mozambique. Actualmente, el suministro desde dicho país vecino ha mostrado una tendencia a la baja. La terminal busca mitigar esta vulnerabilidad y fortalecer la seguridad energética del país. Además, se espera que la obra transforme la dinámica económica y logística de la zona de Richards Bay. Esta iniciativa marca un paso decisivo en la diversificación de las fuentes energéticas sudafricanas.
