Organizaciones de la sociedad civil en Sudáfrica denuncian un incremento de la violencia contra migrantes, atribuyéndolo a la falta de respuesta del gobierno. Las protestas antiinmigrantes se intensifican, generando preocupación por la seguridad de las comunidades vulnerables. Los grupos acusan al ejecutivo de negligencia en la protección de los derechos de los migrantes y solicitan medidas urgentes. La situación refleja tensiones sociales preexistentes exacerbadas por la aparente inacción estatal. Se exige una respuesta contundente para prevenir más ataques y garantizar la seguridad de todos los residentes. La falta de liderazgo gubernamental se considera un factor clave en la escalada de la violencia. Las organizaciones instan a las autoridades a abordar las causas subyacentes de la xenofobia.
