Miles de migrantes de Malawi han formado largas colas en Durban, Sudáfrica, buscando asistencia para regresar a su país de origen. La situación se produce en un contexto de creciente tensión y ante la inminencia de protestas antiinmigrantes en varias ciudades sudafricanas. Cientos de ciudadanos zimbabuenses también se congregaron frente a su consulado en Ciudad del Cabo, buscando opciones para abandonar el país. Las autoridades sudafricanas se preparan para posibles disturbios y han reforzado la seguridad. El éxodo masivo refleja el temor de los migrantes a ser víctimas de violencia xenófoba. Organizaciones de derechos humanos han expresado su preocupación por la seguridad de la comunidad inmigrante en Sudáfrica. La situación pone de manifiesto la fragilidad de la protección a los migrantes en el país.