La información sobre la violencia xenófoba en Sudáfrica, y específicamente sobre el número de extranjeros fallecidos, está siendo cuestionada. El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, había afirmado que diez nacionales extranjeros murieron en Mossel Bay debido a ataques xenófobos. Sin embargo, una investigación revela que algunos de los incidentes mortales reportados no están relacionados con la violencia contra inmigrantes, sino con crímenes organizados. Las cifras de víctimas proporcionadas inicialmente están siendo disputadas y se requiere una verificación más exhaustiva. La controversia surge en un contexto de creciente condena internacional por las protestas antiinmigrantes en el país. Las autoridades sudafricanas están investigando los hechos para determinar la verdadera naturaleza y alcance de la violencia. La situación plantea interrogantes sobre la precisión de la información difundida y la necesidad de fuentes verificadas.