Sudáfrica ha deportado a 2.745 extranjeros en la última semana, según fuentes oficiales. Esta acción se produce en un contexto de creciente agitación social y xenofobia, impulsada por una tasa de desempleo que supera el 30%. Grupos de personas han estado exigiendo a los inmigrantes indocumentados que abandonen el país antes del 30 de junio. Las autoridades sudafricanas no han confirmado si las deportaciones están directamente relacionadas con estas amenazas. La situación ha generado preocupación por el respeto a los derechos humanos de los inmigrantes. El gobierno sudafricano enfrenta el desafío de abordar tanto el desempleo como la creciente hostilidad hacia los extranjeros.
