El entrenador de Sudáfrica, Hugo Broos, criticó el estilo de juego de la selección checa tras el partido del Mundial. Broos consideró que su equipo mereció un mejor resultado, especialmente en la segunda mitad, donde dominaron la posesión. El técnico belga señaló que la estrategia checa se basó únicamente en balones largos hacia sus delanteros, sin buscar un juego más elaborado. Broos lamentó la falta de iniciativa ofensiva por parte de los checos, describiendo su juego como meramente "balones al aire". Estas declaraciones resaltan un contraste en las filosofías de juego entre ambas selecciones. El partido terminó con un resultado que, según Broos, no reflejó el desempeño de Sudáfrica.
