Sudáfrica se prepara para un nuevo aumento en los precios de los combustibles en septiembre. Se prevé un incremento notable tanto en la gasolina como en el diésel, lo que generará preocupación entre los consumidores y el sector del transporte. El diésel podría aumentar en casi R3 por litro, impactando directamente en los costos de logística y bienes de consumo. Este aumento se suma a la presión inflacionaria que ya enfrenta el país. Los expertos advierten que la situación podría empeorar si persisten los factores que impulsan el alza de los precios internacionales del petróleo. El gobierno aún no ha anunciado medidas para mitigar el impacto de esta subida.