La policía sudafricana ha incrementado las medidas de seguridad en anticipación a las manifestaciones programadas para el 30 de junio contra la inmigración irregular. Los organizadores de las protestas han prometido continuar con las movilizaciones hasta que el gobierno fortalezca las leyes migratorias y el control fronterizo. El presidente Cyril Ramaphosa, el premier de Gauteng, Panyaza Lesufi, y el ministro de Policía en funciones, Firoz Cachalia, han instado a que las protestas se desarrollen de manera pacífica y dentro del marco legal. Las autoridades reconocen las preocupaciones existentes en torno a la inmigración no documentada. Se espera una movilización significativa a nivel nacional. El gobierno busca equilibrar la seguridad pública con el derecho a la protesta. La situación plantea desafíos en materia de orden público y gestión migratoria.
