Sudáfrica se prepara para fortalecer sus reservas estratégicas de combustible con el objetivo de proteger su economía de futuras crisis de suministro y fluctuaciones en los mercados energéticos internacionales. El ministro de Recursos Minerales y Petróleo, Gwede Mantashe, anunció planes para aumentar las reservas a un equivalente de 60 días de importaciones netas, triplicando el nivel actual. Esta iniciativa responde a la creciente inestabilidad geopolítica mundial y las interrupciones en las cadenas de suministro energético. Actualmente, Sudáfrica cuenta con capacidad para 10.3 millones de barriles, pero dispone de aproximadamente ocho millones, suficientes para solo dos semanas de consumo. La nueva estrategia busca que la Compañía Nacional de Petróleo mantenga reservas equivalentes a 60 días de importaciones. El gobierno sudafricano considera que la excesiva dependencia de combustibles refinados importados representa un riesgo significativo para su economía. Se espera una nueva política nacional sobre reservas estratégicas de petróleo para su revisión por el Consejo de Ministros.