La policía sudafricana ha reasignado 600 millones de rands (aproximadamente 32 millones de dólares) para intensificar las operaciones de seguridad en anticipación a una huelga nacional programada para el 30 de junio. Esta medida busca prevenir disturbios y garantizar el orden público durante la jornada de protestas. Los fondos se destinarán a reforzar el despliegue policial y mejorar la capacidad de respuesta ante posibles incidentes. Las autoridades no han especificado los detalles exactos de la distribución de los recursos, pero aseguran que se priorizarán las zonas consideradas de alto riesgo. La huelga del 30 de junio, convocada por diversos grupos, busca protestar por el alto costo de vida y la falta de oportunidades económicas. El gobierno ha instado a la calma y al diálogo para evitar confrontaciones.
