El funeral del líder supremo de Irán, Ali Khamenei, se llevó a cabo en la mezquita Imam Khomeini de Teherán. La televisión estatal mostró imágenes de tres de sus hijos, Mostafa, Meysam y Masoud, participando en las oraciones fúnebres. Sin embargo, la emisión no mostró la presencia de Mojtaba Khamenei, quien se considera su sucesor y quien había asumido un papel de liderazgo tras la muerte de su padre. Esta ausencia ha generado especulación sobre la dinámica de poder dentro del régimen. La ceremonia atrajo a una gran multitud de ciudadanos y funcionarios. El evento marca el fin de una era y el comienzo de una transición en el liderazgo de Irán. La cobertura mediática se centró en la participación de los hijos del difunto líder, destacando notablemente la ausencia de Mojtaba.