Marius Høiby, hijo de la princesa heredera noruega Mette-Marit, ha sido sentenciado a cuatro años de prisión por cargos de violación y agresión. El tribunal lo declaró culpable de dos violaciones y agresión, tras un juicio de siete semanas con setenta testigos. Las acusaciones incluían también tráfico de drogas, y testimonios de cuatro mujeres que afirmaron haber sido agredidas sexualmente mientras estaban dormidas o incapacitadas para defenderse, además de la creación de imágenes sin su consentimiento. La influencer Nora Haukland declaró haber sufrido años de maltrato físico y mental por parte de Høiby. El acusado negó consistentemente todas las acusaciones, alegando que las relaciones fueron consensuadas y que no se percató de que las mujeres estuvieran dormidas al grabarles. La fiscalía había solicitado una pena de siete años y siete meses, argumentando que Høiby padece problemas de agresividad exacerbados por el consumo de alcohol y drogas. Høiby admitió cargos menores como conducir sin licencia y exceso de velocidad.