El capitán de la selección surcoreana, Son Heung-min, emitió disculpas públicas a los aficionados tras la eliminación temprana del equipo en la fase de grupos del Mundial de Qatar. Corea del Sur no logró avanzar a los octavos de final, a pesar de su victoria final sobre Portugal. Son, quien jugó con una máscara protectora debido a una fractura facial, expresó su profunda decepción por no haber podido liderar al equipo al éxito. Reconoció la frustración y el dolor de los seguidores, asumiendo la responsabilidad como líder del equipo. El jugador prometió trabajar arduamente para mejorar y regresar más fuerte en futuros torneos. La eliminación deja a Corea del Sur sin representación en las rondas eliminatorias del campeonato mundial.
