Las baterías de iones de litio, esenciales en la tecnología moderna, podrían ser reemplazadas por una nueva alternativa: las baterías semi-sólidas. Esta tecnología emergente promete mayor seguridad, eliminando el riesgo de explosiones asociado a las baterías tradicionales. Además, ofrecen una velocidad de carga significativamente más rápida y una mayor densidad energética, permitiendo almacenar más energía en un espacio reducido. Un ejemplo de este avance lo representa la serie de baterías externas SolidSafe, desarrollada por una compañía de Singapur. Estas baterías semi-sólidas podrían revolucionar la industria, desde dispositivos móviles hasta vehículos eléctricos. Su diseño compacto, con un grosor de tan solo 6 mm, también representa una ventaja considerable. Se espera que esta tecnología supere las limitaciones actuales de las baterías de iones de litio.