El entrenador de la selección noruega de fútbol, Ståle Solbakken, defendió a su equipo tras ser cuestionado sobre su desempeño en un partido en Boston. La controversia surge debido a que aficionados noruegos pagaron elevadas sumas de dinero para asistir al evento. Solbakken enfatizó la necesidad de evitar la ingenuidad y la falta de seriedad en este tipo de compromisos internacionales. No especificó detalles sobre el partido en sí, pero sí abordó las preocupaciones sobre la percepción pública y la inversión de los seguidores. El entrenador argumentó que el equipo debe mostrar una actitud competitiva y profesional en todo momento. La declaración se produjo durante una conferencia de prensa nocturna en Boston, respondiendo directamente a preguntas sobre la decepción de los aficionados. Se espera que esta situación genere debate sobre la planificación y ejecución de partidos amistosos internacionales.