Se han eliminado los requisitos previos para la instalación de paneles solares, el aislamiento térmico de viviendas unifamiliares y la instalación de estaciones de carga para vehículos eléctricos. Esta medida busca simplificar y reducir los costos asociados a estas mejoras energéticas. El gobierno argumenta que la eliminación de estas barreras fomentará una mayor adopción de energías renovables y una mayor eficiencia energética en los hogares. Se espera que esto facilite el acceso a estas tecnologías a un mayor número de propietarios. La decisión responde a la necesidad de acelerar la transición hacia fuentes de energía más sostenibles. Se prevé un impacto positivo en la reducción de emisiones y en el ahorro energético de los ciudadanos.
