El ministro de Justicia portugués, José Luís Carneiro, ha expresado su descontento con la relación entre el Gobierno y el partido de extrema derecha Chega. Carneiro atribuye al Partido Socialista la aprobación del Presupuesto del Estado (PSU) y el rechazo de la nueva ley laboral, considerándolas victorias de su partido. Sus declaraciones sugieren una crítica a las concesiones realizadas por el Gobierno para obtener apoyos parlamentarios. El ministro no detalló específicamente a qué acuerdos se refiere, pero su tono indica una preocupación por la influencia del Chega en las decisiones gubernamentales. Esta postura interna dentro del Partido Socialista refleja posibles divisiones sobre la estrategia a seguir en el panorama político actual. La crítica de Carneiro se produce en un contexto de debate sobre la estabilidad del Gobierno y la necesidad de buscar alianzas para aprobar leyes clave.