Tras el segundo gol de Boston River en el Parque Viera, la tensión aumentó significativamente, generando una confrontación entre el jugador Cachete y los aficionados de Boston River. Este intercambio de palabras no se limitó al estadio; continuó después del partido a través de las redes sociales. El conflicto se intensificó con publicaciones y comentarios dirigidos a Cachete, particularmente relacionados con Rodrigo Saravia. Los detalles exactos del intercambio en redes sociales revelan un acoso dirigido al jugador. El incidente subraya la creciente problemática de la violencia verbal y el acoso en el fútbol, extendiéndose del ámbito físico al digital. La situación pone de manifiesto la necesidad de abordar el comportamiento inapropiado tanto dentro como fuera del Parque Viera. Este evento ha generado debate sobre la responsabilidad de los clubes y las plataformas de redes sociales en la prevención de estos actos.