El auge de la tecnología digital ha transformado significativamente la interacción social y los hábitos de compra de los consumidores. Las redes sociales se han convertido en un factor clave en este cambio, influyendo en las decisiones de compra y en la forma en que las marcas se conectan con su público. Este fenómeno ha generado una nueva dinámica en el mercado, donde la opinión de otros usuarios y la presencia online de las empresas son cruciales. Los consumidores ahora buscan activamente información y recomendaciones en plataformas sociales antes de realizar una compra. Las empresas, a su vez, adaptan sus estrategias de marketing para aprovechar el alcance y la segmentación que ofrecen las redes sociales. Este cambio de paradigma exige a las marcas comprender y adaptarse al comportamiento del consumidor digital para mantener su competitividad. La transformación continua de las plataformas digitales implica una evolución constante en las estrategias de marketing y en la relación entre empresas y consumidores.