El futbolista noruego Morten Thorsby, de 30 años, ha generado controversia tras expresar su opinión sobre el cambio climático. Thorsby afirma estar acostumbrado a ser calificado de hipócrita debido a sus posturas. No se especifican las declaraciones exactas que provocaron la reacción, pero se sugiere que han sido objeto de críticas. La controversia ha escalado hasta el punto de ser acusado de "lavado de cerebro" por algunos sectores. El debate se centra en la coherencia entre su profesión de deportista y su activismo climático. El incidente pone de relieve la creciente polarización en torno a las discusiones sobre el medio ambiente y la sostenibilidad.