Una demanda presentada en Missouri acusa a Snap, la empresa matriz de Snapchat, de contribuir al abuso sexual de una niña de 12 años. La denuncia alega que las funciones de Snapchat, incluyendo su sistema de recomendaciones y Snap Maps, facilitaron el contacto entre la menor y su agresor. Los demandantes argumentan que estas herramientas permitieron el abuso a pesar de las restricciones de edad de la plataforma. La familia de la víctima busca una compensación económica y exige a Snap modificar sus políticas para mejorar la seguridad infantil. Este caso se suma a una creciente ola de demandas similares que responsabilizan a las redes sociales por la explotación de menores. La demanda pone de relieve las preocupaciones sobre la eficacia de las medidas de protección implementadas por Snapchat. Se espera que el caso genere un debate sobre la responsabilidad de las plataformas digitales en la prevención de abusos en línea.