El ministro de extrema derecha, Bezalel Smotrich, ha logrado apaciguar a su coalición en relación al polémico tema del servicio militar de los Haredíes (judíos ultraortodoxos). Esta conciliación se produjo tras una votación reciente que buscaba evitar el encarcelamiento de aquellos Haredíes que evaden el servicio. Sin embargo, esta decisión ha generado descontento entre su base de apoyo tradicional, específicamente entre los colonos que sirven en las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). Estos votantes sienten que están asumiendo una carga desproporcionada en tiempos de guerra, mientras que los Haredíes son exentos. La situación revela una tensión interna dentro del gobierno israelí respecto a la equidad en el servicio militar obligatorio. Smotrich se enfrenta ahora a la pérdida de apoyo dentro de un sector clave de su electorado. Este acuerdo podría marcar un punto de inflexión en su popularidad y en la cohesión de la coalición gobernante.