Un experimento reciente ha revelado que los relojes inteligentes pueden registrar señales similares a pulsaciones en frutas. La prueba, de carácter simple, demostró que estos dispositivos detectan variaciones rítmicas en las frutas analizadas. Los resultados han generado sorpresa e interés en la comunidad científica y tecnológica. Aunque no se trata de un latido cardíaco real, el fenómeno plantea interrogantes sobre la sensibilidad de los sensores de estos dispositivos. Se desconoce la causa exacta de estas lecturas anómalas y se están investigando posibles explicaciones. Este hallazgo inesperado podría tener implicaciones en el desarrollo de nuevas aplicaciones para la tecnología wearable.