Un reciente estudio estadounidense sugiere una correlación entre la popularización de los smartphones, especialmente el iPhone a partir de 2007, y el descenso de la tasa de natalidad en Estados Unidos. La investigación indica que el acceso generalizado a estos dispositivos podría ser un factor directo en esta disminución. Sin embargo, otros expertos cuestionan esta conclusión, argumentando que la caída de la natalidad es un fenómeno multifactorial con causas más complejas. El año 2007 se identifica como un punto de inflexión en la tendencia demográfica estadounidense. El estudio plantea interrogantes sobre el impacto de la tecnología en las decisiones reproductivas. Aunque la investigación sugiere una conexión, se requiere más análisis para determinar la causalidad definitiva. La controversia subraya la necesidad de considerar diversos factores socioeconómicos y culturales al analizar las tendencias de natalidad.