El mercado de smartphones experimentó su mayor descenso histórico en el trimestre que finalizó el 30 de septiembre. Las entregas de teléfonos disminuyeron un 22%, alcanzando las 255,3 millones de unidades, debido al aumento del costo de los chips de memoria. Según la firma de investigación de mercado IDC, esta situación está destinada a empeorar. El informe, citado por Bloomberg, señala que los problemas actuales son solo el comienzo de una tendencia negativa. El incremento en los precios de los componentes clave está afectando directamente la producción y disponibilidad de los dispositivos. Este declive representa un desafío significativo para los fabricantes de smartphones a nivel mundial. Se anticipa que las condiciones del mercado no mejoren a corto plazo.