Berlín y Hamburgo han implementado módulos de refugio inteligentes situados en las entradas de los supermercados. Estas instalaciones están diseñadas para que los perros esperen de forma segura mientras sus dueños realizan sus compras. Los módulos cuentan con sistemas de ventilación, acceso digital y cámaras de vigilancia para garantizar el bienestar animal. El objetivo principal de la iniciativa es evitar que las mascotas permanezcan atadas en la vía pública. Asimismo, se busca prevenir que los animales sean dejados solos dentro de vehículos, evitando riesgos térmicos o de seguridad. Esta solución tecnológica optimiza la experiencia de compra para los propietarios de mascotas. La medida representa un avance en la integración de los animales en los entornos urbanos y comerciales.
